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DESCRIPCIÓN DEL PROGRAMA

Actividad académica de carácter práctico/teórico destinada a dotar a los alumnos de herramientas provenientes del teatro y de la dramaterapia, para una aproximación a la coordinación grupal y desarrollo del potencial humano en áreas de la salud, tanto clínico como organizacional (psicología, educación, artes, comunicación, ciencias sociales, comunitarias, organizacionales, empresariales y todas aquellas en las que el trabajo con grupos sea una herramienta para el mejoramiento de las dinámicas particulares). Con especial énfasis en el trabajo de equipos, la integración multidisciplinaria, ética de grupos y autocuidado; perspectiva psico-educativa y del desarrollo personal, de la promoción y fomento de la salud, facilitación de aprendizajes experienciales, cooperativos y procesos grupales creativos.

FUNDAMENTACIÓN

En 1992 un grupo de académicos del Departamento de Psiquiatría de la Facultad de Medicina y del Departamento de Teatro de la Facultad de Artes de la Universidad de Chile, inician, a través de una serie de talleres experimentales, un intercambio de conocimientos y prácticas clínicas y teatrales denominadas Destrezas Teatrales Psicoterapéuticas a las que asisten, entre los años 1992 y 1998, alrededor de 300 profesionales de la salud, psicología, educación, artes y humanidades de gran parte del territorio nacional.

Los trabajos exploratorios allí realizados abren el camino para la sistematización tanto de los aspectos teóricos de la intersección entre ambas disciplinas, como de la práctica aplicada a grupos e instituciones, así como las proyecciones referidas tanto a investigación, entrenamiento, formación y supervisión.

Nuestros desarrollos en Chile son muy similares a lo observado en países anglosajones quienes bajo el concepto de dramaterapia, inician una propuesta de aproximación e intervención grupal e institucional, tanto con fines de desarrollo del potencial creativo, de crecimiento comunitario y social, así como de intervenciones socioterapéuticas propiamente tal.

Entendemos drama como acción y terapia, como colaboración y facilitación de aquellos procesos ya desencadenados desde la propia autonomía del grupo, así como también su conducción y canalización hacia fines comunitarios salutíferos y de creación.

Por lo tanto, “dramaterapia” viene a ser una asistencia activa por parte del facilitador grupal, en donde la expresión verbal y corporal, el movimiento, la acción dramática, puesta en escena, dramatización y ritualización de las dinámicas grupales, forman los núcleos centrales de la praxis aquí propuesta con los fines antes señalados.

Para los autores anglosajones, dramaterapia puede definirse como una terapia artística basada en el arte teatral y aplicada en contextos clínicos y sociales así como a individuos y grupos. Dramaterapia asume que los individuos son intrínsecamente “dramáticos” en su desarrollo, observándose estas primeras manifestaciones dramáticas en los tres meses iniciales de vida.

Los métodos de la dramaterapia incluyen trabajo de expresión corporal, movimiento, mímica, rítmica, voz, juego dramático, tomar, jugar y crear roles, guiones, poesía, declamación poética, improvisación, actuación, monólogos, escenas, representaciones, psicodrama, máscaras, esculturas, relato oral, mitos, historias, metáforas y rituales. Con todo, a nosotros en EDRAS nos parece que dramaterapia se homologa a otras formas de arte-terapia, como musicoterapia, danzaterapia y terapias artísticas a través de las artes plásticas, consideradas simultáneamente como cuerpos disciplinares, métodos y técnicas de mediación artística.

En el caso de la dramaterapia, si bien es cierto aparece como una propuesta de los artistas teatrales en Gran Bretaña a comienzos de los ‘60, no podemos desconocer las influencias de los trabajos seminales de teatro espontáneo, psicodrama y sociodrama del médico psiquiatra rumano Jacov Levy Moreno, a partir de 1921 en Viena. Estas prácticas ya tienen los fundamentos de la teoría de roles, de la escena y de la incorporación de rituales, que más tarde reaparecen en la dramaterapia como sus núcleos principales. Moreno fue el creador del juego de roles y de técnicas como la escultura, tan utilizadas por otras corrientes psicoterapéuticas, tales como la sistémica y gestáltica. El concepto de roles, por ejemplo, fue extraído por Moreno desde el teatro y aplicado a la psicología.

Lo meritorio de los artistas teatrales de los años ‘60 es que logran afianzar sus planteamientos como una propuesta orientada hacia la salud y el bienestar, es decir del fomento de la salud, a diferencia del psicodrama que con el pasar de los años y su enclaustramiento en los ámbitos académicos, clínicos psiquiátricos y psicológicos es transformado en una herramienta más orientada a la patología, la disfunción y la rehabilitación, alejándose de lo que Moreno proponía como potencial de salud mental natural al referirse al concepto de espontaneidad. Grupos de teatro espontáneo de vanguardia buscan rehabilitar en varios centros del mundo esta parte olvidada del psicodrama moreniano.

No es extraño entonces que la dramaterapia haya nacido en los departamento de teatro de diversas universidades europeas y estadounidenses y desde allí ingresa a los ámbitos educativos, psicológicos y recientemente en la clínica.

Coincidentemente nuestra escuela encuentra un lugar de desarrollo natural en el Departamento de Teatro de la facultad de Artes Escuela de Postgrado de la Universidad de Chile y desde 2000, posterior a su re-estructuración, convoca a profesionales de todo el país al diplomado de dramaterapia realizado hasta 2016.

Se trata, a partir de 2005, del primer Diplomado en Sudamérica. A partir de 2017, el Departamento de Teatro de la Facultad de Artes de la Universidad de Chile, toma la delantera y transforma al Diplomado en Curso de Especialización como una manera de adecuarse a las necesidades actuales de los interesados, de ampliar el ofrecimiento a una amplia audiencia de personas que trabajen con grupos y creatividad, centrado en la práctica, más que en la teoría, y en adquirir estas extraordinarias herramientas para el trabajo colectivo, que son necesidades más dinámicas que los capaciten eficientemente en estas áreas clínicas, terapéuticas, educativas y artísticas entre otras.